Las fuentes de agua para mascotas se han vuelto muy populares, pero no todas son iguales. Antes de comprar una, conviene fijarse en cinco aspectos.
1. Capacidad
Una fuente de 4 litros reduce la frecuencia de rellenado y es adecuada para un perro o para varios gatos. Si tu mascota es pequeña, quizá te baste con menos; para perros grandes, cuanta más capacidad, mejor.
2. Material
El acero inoxidable es fácil de limpiar, no retiene olores y es resistente. El plástico es más barato, pero puede rayarse y acumular bacterias en los arañazos. Si optas por plástico, comprueba que esté libre de BPA.
3. Ruido
Si la fuente va a estar en el salón o cerca del dormitorio, el ruido de la bomba importa. Busca modelos con bomba silenciosa, por debajo de unos 40 dB.
4. Filtro y limpieza
Un filtro ayuda a reducir impurezas y pelos. Comprueba que las piezas se desmontan con facilidad y cada cuánto hay que cambiar el filtro. Una fuente difícil de limpiar acaba siendo un problema.
5. Sensor o funcionamiento continuo
Hay fuentes que funcionan sin parar y otras con sensor que activan el chorro solo cuando se acerca la mascota. Las de sensor suelen ser más silenciosas y gastan menos, porque la bomba no trabaja todo el rato.
Perro, gato o los dos
Los gatos suelen preferir agua en movimiento y recipientes anchos; los perros agradecen más capacidad. Si tienes ambos, una fuente de 4 litros puede servir para los dos, o puedes elegir el pack de 2 con un 15 % de descuento automático.
Nuestra opción
La fuente AquaPet con sensor de 4 L es de acero inoxidable 304, con bomba silenciosa de menos de 40 dB, doble filtro y envío gratis a España, con 14 días para devolverla si no te convence.