Todos sabemos que un perro necesita agua fresca, pero ¿cuánta exactamente? La respuesta depende de su tamaño, su actividad y el clima. Esta guía es orientativa y no sustituye el consejo de tu veterinario.
Una regla orientativa
De forma general, un perro adulto sano suele beber entre 50 y 60 ml de agua por cada kilo de peso al día. Un perro de 10 kg bebería unos 500-600 ml, y uno de 30 kg, entre 1,5 y 1,8 litros. Es una referencia, no una cifra exacta.
Qué hace que beba más
- Calor: en verano o en casas muy calientes, la necesidad aumenta.
- Ejercicio: tras un paseo largo o una sesión de juego, necesitará reponer líquidos.
- Comida seca: los perros que comen pienso suelen beber más que los que toman comida húmeda.
- Cachorros y perros mayores: tienen necesidades distintas; conviene que tu veterinario te oriente.
Cómo saber si bebe poco
Algunas señales de posible deshidratación son encías secas o pegajosas, decaimiento, ojos hundidos y la piel que tarda en volver a su sitio al pellizcarla suavemente. Si las notas, acude al veterinario cuanto antes.
Cómo animarlo a beber
- Deja siempre agua limpia a su alcance, en varios puntos si la casa es grande.
- Cambia el agua a diario y lava el bebedero.
- Lleva agua en los paseos, sobre todo en verano.
- Prueba un bebedero con agua en movimiento: a muchos perros les resulta más atractivo. Una fuente de 4 litros evita tener que rellenarla varias veces al día.
Cuándo preocuparse
Si tu perro bebe mucho más de lo normal de un día para otro, o rechaza el agua, consulta con tu veterinario: puede indicar un problema de salud.